miércoles, 21 de agosto de 2013

ENCUENTRO EN LA BIBLIOTECA

Esa tarde Astrid estaba en el salón de maestros pensando seriamente en dañar a algunos sangre sucia, pero sabía que tendría que ser discreta pues nadie debía enterarse que ella pensaba en dañarlos.
Astrid tenía ya 10 años trabajando en Hogwarts dando clases de Estudios Muggles, pero solo había entrado como espía de los mortífagos, de hecho ni todos los mortífagos sabían de su existencia, había estado trabajando tan secretamente como fuera posible, ni siquiera Snape lo sabía.
Snape, ese hombre tan interesante a quien con solo verlo le había ocasionado un orgasmo. Lo cual no era muy normal en ella, que supuestamente era frígida.
Tras pensarlo varios años Astrid pensó que era el momento de divertirse un rato con los sangre sucia y fue directo a la sección prohibida de la biblioteca. Claro que era prohibida pero para los alumnos, no para los profesores.
Al entrar no había nadie, era extraño, se fue directo a la sección prohibida y encontró cara cara a Severus Snape, quien al verla se sorprendió tanto como ella. Los dos estaban aturdidos, algo raro sucedía. Ninguno dijo una sola palabra, solo se miraron profundamente.
Astrid giro la cara para ver si nadie venía entonces el le dijo: No habrá nadie aquí, di la orden de que necesitaba la biblioteca para mi solo.
Ella no dijo nada, se quedo quieta mirándolo mientras él sin ningún aviso ni nada acercó sus manos para tocar sus senos, en los cuales se notó la reacción inmediata pues sus pezones se pusieron duros, él le toco ambos senos sin miramientos, de manera salvaje, para luego bajar sus manos por su cintura y finalmente tocar su pubis, el cual para ese momento estaba empapado, fue cuando ella al fin reacciónó y se acercó a él para tocar su miembro, el pene para entonces estaba completamente erecto, mientras se tocaban los genitales comenzaron a besarse, las lenguas se retorcian en sus bocas, entonces ella comenzó a desabrochar botón por botón la túnica del profesor, al ver su pecho desnudo comenzó a besarlo desde el cuello hasta el ombligo, para luego bajar hasta los pantalones los cuales quitó de un tirón y comenzó a chupar con frenesí el pene de Severus, el gemía y se excitaba de maneras nunca antes sentidas, ella seguía chupando, lamiendo, el pene, los testículos, los dos estaban vueltos locos, y ya nada los podría interrumpir, los libros a su alrededor eran los únicos testigos de aquellos momentos, de pronto él tuvo una eyaculación fuerte, la leche salió en chorros del pene de él, mientras Astrid la tragaba extasiada de placer.
Ahora era su turno, Severus la tomó entre sus brazos, y la desnudo poco a poco y cuando la vio desnuda ante él comenzó a besar sus senos, a estrujarlos con sus manos para después besar cada parte de su cuerpo hasta llegar a la vagina, comenzó a chuparla, a darle lengüetazos, ligeras mordidas, después sacó un aparato parecido a un pene, ella comprendió que era un vibrador y él se lo empezó a meter en su vagina, así que en momentos Astrid sentía la lengua de Severus, y en momentos era el vibrador, ella tuvo un orgasmo lo cual era algo nuevo para ella, nunca en su vida había sentido uno.
En ese momento Severus la cargo por la cintura y sentado en una silla, la montó sobre él y la penetró una y otra vez, sin parar en ningún momento. El pene de él había crecido en proporciones extraordinarias, y ella se sentía extasiada con semejante aparato dentro de ella.
Cuando al fin terminaron ella realmente ni siquiera recordaba porque estaba en la biblioteca, para entonces que le importaban los sangre sucia o los muggles, solo deseaba regresar a esa biblioteca y follar un sin fin de veces con el adorado profesor Snape.
Él se alejó de ella sin decirle palabra, pero con su mirada le indicó que él estaría ahí siempre que ella quisiera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario